Mi vida como rey, todos somos reyes de nuestra propia vida pues la gobernamos, tenemos poder sobre ella y la llevamos justo al momento en el que estamos, el presente. Nacimos reyes pero muchas veces nos dejamos llevar e influir por el entorno pero eso no quiere decir que no sigamos gobernando ya que el no elegir también es elegir.
Si yo fuera rey haría… ¿qué haría? Más bien qué estoy haciendo. Si pensamos en los antiguos reyes que tenían el control de su pueblo vemos que también estaban limitados, pues limitado es el ser humano.
Si fuera rey de México, qué haría para cambiar, seguro que tendría muy buenas intenciones de hacerlo. Pero la verdad es que esa situación hipotética no importa pues sí soy rey de mi propia vida y de mi entorno y así como los antiguos reyes estoy limitado, por la sociedad, por la cultura, por la organización. Por lo tanto en mi pequeño universo, en mi pequeño reinado hay que tomar decisiones, hay que actuar y hay que moverse para que así se pueda generar un cambio si este es necesario.
Esto lo comento y hago la analogía del ser rey porque rey significa poder, el poder hacer algo fuera de mi, hacia los demás. El poder darme cuenta de los supuestos y como poder trabajar con ellos ya sea para cambiarlos o fortalecerlos, el poder ver los artefactos y poder hacer algo con ellos y eso mismo con las creencias y los valores establecidos.
Tenemos el poder de dar algo a alguien más y si logramos entender los supuestos de la organización podemos marcar el principio de un cambio que quizá no lo veremos en la organización ya que parece que tarda más de 20 años, pero si podemos dar ese inicio y que mejor que empezando con uno mismo.
Es importante entender los artefactos y las creencias y valores, pero más importante conocer los supuestos ya que dentro de ellos está el cambio real.
Veo esto como parte de mi, parte de lo que me doy cuenta en la clase y como un signo de que estoy en la dirección correcta, si bien el decirme rey es un concepto fuera de toda realidad, va más por el camino de que me di cuenta que tengo el poder de influir sobre mí para generar un cambio y por lo tanto puedo influir sobre los demás para que dicho cambio se dé ya sea en la organización o a mi alrededor.
Me gusta el juego que haces con el concepto de ser un rey, que como tú dices, se relaciona con el poder. Yo añadiría la relación con el "servicio" del rey que ama a su comunidad, que aprecia su historia y sus valores más profundos. Que cuida lo esencial y alienta los cambios que emergen de las aspiraciones más profundas de la comunidad.
ResponderEliminarLuis Javier:
ResponderEliminarMe gustó mucho la analogía que realizas respecto a ser el rey de tu propia vida, ya que solamente tú tienes el poder para influir en ti mismo y tomar tus propias decisiones y de esta manera también poder impactar a los que te rodean.